Cómo comprar un periquito y que no te engañen en el proceso

¿Dónde comprar un periquito de manera confiable?
Comprar un periquito es emocionante, pero primero hay que saber dónde comprar periquito sin correr riesgos. Lo ideal es acudir a lugares de confianza: tiendas de mascotas especializadas, criadores responsables o incluso organizaciones de rescate de aves. Un criador reputado podrá informarte de la edad, salud y cuidados del ave, mientras que en un refugio puedes dar una segunda oportunidad a un periquito necesitado. Evita ofertas dudosas por internet o en mercados ambulantes donde no puedas verificar el estado del animal. En resumen, elige una fuente fiable aunque tardes un poco más en encontrarla – tu futuro amiguito emplumado lo vale (¡y te lo agradecerá con muchos trinos!).

¿Cómo identificar si un periquito está sano?
Una vez en la pajarería o criadero, no elijas al primero que te guiñe el ojo: fíjate bien en su estado de salud. Un periquito saludable se nota a simple vista: plumaje brillante y bien arreglado, ojos claros y despiertos, y una actitud activa y alerta. El ave debe respirar con normalidad (sin ruidos extraños) y tener la zona de la nariz limpia, sin moquitos. Observa también que sus patitas estén limpias y su cloaca (la parte bajo la cola) no tenga restos de suciedad pegados. Si el periquito está embolado (ahuecando plumas) todo el rato, muy apático o medio dormido durante el día, puede indicar un problema. En pocas palabras, escoge un periquito vivaracho y curioso, que se vea cómodo en su entorno; ese será tu compañero más sano y feliz.

Señales de criadores o tiendas poco confiables
No todos los lugares donde venden periquitos ofrecen garantías, así que mantén el radar encendido para detectar sitios dudosos. Si entras a una tienda y ves jaulas sucias, abarrotadas de pájaros estresados o enfermos, mal asunto: mejor sal de allí casi tan rápido como un periquito vuela. Un vendedor de confianza responderá a tus preguntas y se interesará por los cuidados que darás al ave; en cambio, uno poco fiable solo querrá venderte rápido sin más explicaciones. Desconfía si te dicen frases tipo “¡llévatelo ya que se agota la oferta!” o si minimizan la importancia de jaula grande y buena alimentación. Recuerda además que muchos periquitos de cadenas comerciales provienen de criaderos masivos donde no reciben socialización, por eso suelen salir traumatizados y difíciles de manejar. En resumen: si el criador o la tienda te dan mala espina (o peor, mala jaula), confía en tu instinto y busca un lugar mejor – ¡tu futuro amigo alado merece un buen comienzo de vida!

Consideraciones antes de comprar (jaula, alimentación, compañía…)
Antes de adoptar o comprar periquito, asegúrate de tener todo preparado para su llegada. Estos pequeños loritos necesitan más que una jaula y alpiste: requieren compañía, espacio para moverse y tiempo de dedicación . Lo ideal es adquirir una jaula lo más grande posible, ubicada en un lugar seguro (sin corrientes de aire ni sol directo excesivo). Equipa su nuevo hogar con perchas de distintos tamaños, juguetes, comederos y bebedero siempre limpios. Si vas a tener un solo periquito, prepárate para hacerle mucha compañía tú mismo o considera tener dos periquitos para que se hagan compañía y sean más felices.
En cuanto a alimentación, ofrécele una mezcla de semillas de calidad complementada con frutas y verduras frescas (nada de dieta monótona de solo mijo, que a nadie le gusta comer siempre lo mismo). Ten en cuenta que un periquito bien cuidado puede vivir fácilmente entre 10 y 15 años, así que esto no es una mascota de “una temporada”: es un compromiso a largo plazo. Antes de traerlo a casa, verifica que cuentas con tiempo diario para limpieza de jaula, juego y atención, y que en casa todos entienden que un animal es una responsabilidad seria (¡no es un juguete de moda ni un regalo sorpresa de último momento!).

Qué hacer después de la compra para asegurar el bienestar del periquito
¡Ya tienes a tu nuevo amigo en casa! Ahora comienza la etapa de adaptación, clave para su bienestar. Los primeros días, es normal que tu periquito esté asustado, muy quieto e incluso silencioso mientras se acostumbra a su entorno. Coloca su jaula en un sitio tranquilo y déjalo que observe todo a su ritmo; evita ruidos fuertes o movimientos bruscos cerca de él.
Asegúrate de que coma y beba (puede que lo haga a escondidas cuando no miras) y mantenle siempre agua fresca y comida disponible. No intentes agarrarlo ni forzarlo a subirse a tu dedo el primer día: su jaula debe ser su espacio seguro y necesita confiar en ti poco a poco. Habítualo a tu presencia hablándole suave cada vez que le cambies el agua o la comida – tu voz será parte de su nueva normalidad.
Tras una o dos semanas, cuando lo notes más relajado, puedes empezar a ofrecerle alguna golosina (como mijo en rama) desde tu mano para ganarte su confianza. Con paciencia y cariño, pronto tu periquito estará contento, sano y confiando en ti, disfrutando de sus juegos fuera de la jaula y alegrando tu hogar con sus gorjeos. ¡Enhorabuena, has ganado un amigo emplumado para muchos años!